TRUMP Y EL TAZÓN DE GUACAMOLE

  • El proteccionismo económico de Donald Trump amenaza con trastocar un curioso hábito culinario estadounidense, el de pertrecharse en la víspera del Súper Tazón con ingentes cantidades de guacamole.

El arribo de Donald Trump a la presidencia de los EEUU amenaza con trastocar un curioso hábito culinario adoptado en los últimos años por la población estadounidense: el de pertrecharse en la víspera del Súper Tazón con ingentes cantidades de aguacates mexicanos y aderezar los juegos con su receta más popular, el guacamole.

Aunque la dotación de esta fruta estuvo para el Super Bowl de este año, el proteccionismo económico del magnate amenaza romper la costumbre. Ante la posibilidad cada vez más cercana de gravar con altos aranceles las exportaciones mexicanas, los productores de aguacate en México se preparan para la batalla en defensa de su principal mercado.

Y es que durante las últimas dos décadas este producto ha pasado de ser tendencia foodie a alimento básico en la dieta de Estados Unidos. Según el Ministerio de Agricultura del país del norte, está presente en el 60 por ciento de los hogares, mientras que el consumo per cápita pasó de 400 gramos a 3 kilogramos per cápita en tan sólo dos décadas.

Preparado como guacamole es hoy día tan popular como la salsa kétchup. La seducción que ejerce se materializa en sunami aguacatero cuando desembarcan, al inicio de cada año, más de 100 mil toneladas tan sólo para suplir el ansia durante la semana del Súper Tazón. En estas fechas una pieza llega a costar hasta un dolar y medio (más de 30 pesos mexicanos).

El affaire con el aguacate se encuentra ahora asediado por el nuevo presidente, que busca concretar sus promesas de campaña con un agresivo arsenal de medidas discriminatorias hacia México, como la construcción del muro fronterizo, la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y la imposición de un arancel de 20 por ciento a las exportaciones mexicanas.

De concretarse tales medidas, el aguacate mexicano sufriría las consecuencias y con él sus adeptos norteamericanos, que habrán de pagar hasta 50 centavos más de dólar por cada pieza, según el cálculo efectuado por el periódico The New York Times. Sin embargo no sería la primera vez que EEUU le hace zancadillas a este manjar, cuya calidad supera a la mayor parte de sus competidores en el mundo. La exportación a ese país estuvo prohibida entre 1914 y 1997 con el argumento de supuestas plagas.

Su entrada a los EEUU comenzó a flexibilizarse hace 20 años -Nafta mediante-, aunque su venta estuvo limitada al inicio a 19 de los 50 estados, señaló al periódico El País de España Flavia Echánove, investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México. Aún así las exportaciones pasaron de 6 132 toneladas en 1997 a 113 937 toneladas en 2005, cerca de 20 veces más.

En aquel año su venta se extendió a toda la nación, exceptuados Florida, Hawái y, sobre todo, California, que también lo produce, ante el temor de sus productores de que el aguacate mexicano fagocite su mercado. Finalmente, en 2007 el país vecino se abrió por completo a la importación.

En la última década las exportaciones de México aumentaron seis veces y tan sólo en 2016 alcanzaron la cifra record de 800 mil toneladas (el 40 por ciento de su producción), con un valor superior a los mil 500 millones de dólares, según datos del Consejo Nacional Agropecuario mexicano. Hoy, ocho de cada 10 aguacates que se consumen en EEUU son mexicanos.

El aumento en la demanda, en buena medida, está también relacionada al peso de las minorías hispanas, que ya representan el 17 por ciento de la población, con 55 millones de personas.

Ante la amenaza que representa Trump, la Asociación de Productores y Exportadores de Aguacate Mexicano (Apeam) declaró en estos días que ya está apuntando hacia otros mercados como Japón y China, a donde envía hoy día, respectivamente, 140 y 25 mil toneladas anuales, aproximadamente el 10 por ciento de sus exportaciones. Pero también subraya que no hay otro país en condiciones de surtir la enorme demanda actual de Estados Unidos.

Con una participación del 30.9 por ciento del mercado global, México lidera la producción de aguacates en el mundo, seguido de lejos por Indonesia con el 6.7 por ciento, según cifras de la Semarnap. Si bien la fruta es producida en 28 de los 32 Estados de la República, cuatro quintas partes proceden de Michoacán. El país, además, es su consumidor número uno, con siete kilogramos anuales per cápita.